Empírica: la investigación debe basarse en observaciones por parte del investigador y experimentos sobre las distintas teorías planteadas.
Sistemática: el procedimiento debe realizarse de manera ordenada y secuencial. La investigación se debe llevar a cabo de una manera metódica, sin sesgo y utilizando los métodos y procedimientos sistemáticos.
Controlada: en la medida de las posibilidades del investigador, las variables que no se miden deben mantenerse constantes. De este modo se consigue controlar el experimento atendiendo únicamente a las variables interesadas.
Empleo de hipótesis: todo proceso de investigación debe emplear las hipótesis a modo de guía principal.
Analítica: la investigación requiere un análisis crítico de todos los datos utilizados de manera que no exista ningún error de interpretación. Para ello se utilizarán procedimientos analíticos en la obtención y recopilación de los datos, y si fuera el caso, un estudio histórico descriptivo y experimental.
Lógica: todos los hallazgos por investigación se han pasado en la lógica empírica. Los análisis deben realizarse de manera objetiva e imparcial, basados en procedimientos y principios válidos.